SERIF

MI BIO-PSIA:  ¿QUIÉN ES EL CULPABLE?

JULIAN ALEJANDRO MORALES UMBACÍA

 




Nací un día de Junio del último año del siglo pasado. Mi infancia sonó a rock. Solo era necesario una mágica historía con una coincidencia magna, esa historía que me dejó perplejo y anodadado con el poder de una banda que hizo quebrar los cielos y hacerlos llorar, tan solo tenia cinco años y un corazón fantaseado con la mítica historia de lluvia en Noviembre, fue una de mis tías la que con dotes de juglar hablaría de Guns n´Roses, mi banda favorita por años. Viví mis primeros cinco años en un pueblo de postal sobre el valle, adoraba salir a la calle de en frente y montar bicicleta, armar cambuches, tenía una manía degenerativa con el cambio climático, lo veía tan cerca y tan agresivo que le temía de forma desesperada, amaba que mi mamá me leyera cuentos de un libro que todavía conservo porque fue mi primer amor (literario), se titula Los cuentos del abuelo.Tenia cuatro años, era Domingo de mercado y como es natural las calles estaban llenas de compradores y vendedores, mi madre ese día trabajaba y yo desaparecí subitamente, mi madre buscó y pregunto desesperada por mi por todo el pueblo, alguien a quien mi madre no recuerda le dijo que me vio subir loma arriba por la calle del colegio rural, allí me encontró ella, caminando con desición y con una loncera en la mano; al día siguiente fui matriculado. De pequeño queria ser escritor, todo inicio con un poema ya perdido que se titulaba “Jesús mi gran amigo”, ya resulta paradójico al ver tras el camino que de ser un ferrimo católico, de pasar a ser agnostico,  terminé con una espiritualidad libre y en costrucción.

“Cambia, todo cambia.” Mi vida ha sido ciclica y he adoptado la costumbre condicionada por la vida misma de no estar a gusto si no estoy en movimiento, si no estoy cambiando. Me he mudado varias veces, he conocido a muchas personas, he cambiado de colegio y he cambiado de espacios, soy de naturaleza nómada y si bien al inicio de estos cambios caprichoso me enfurecía, hoy son mi felicidad. Me encanta provar mundo y que el mundo me pruebe a mi. Hace unos meses cuando estaba esperando a María Moníca para la entrevista de Ságan, pare de súbito y me miré a un espejo, se sentia maravilloso y lo escribí: “Me alegra el sentimiento que me inunda, el saber que disfruto cada paso que doy en mi juventud y que me dirige hacia el futuro previsible de mi felicidad. Donde no reccorro camino para llegar a la realización plena de mi vida, sino que vivio cada paso, no postergando el vivir para después del dolor”

Ahora estoy en un proyecto maravilloso, SERIF, una revista que pretende hablar de todo sin muchos pelos en la lengua y con técnica, una técnica amena, para jóvenes pero no por eso a medias y mediocres como lo son la mayoria de programas, revistas, emisoras y libros dirigidos a mi generación; y no, no somos muy jóvenes para hacer una revista digital.